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¿Qué es Neuropsicología?:

La Neuropsicología estudia los trastornos cognitivos secundarios a lesiones cerebrales con el objetivo de evaluar objetivamente esos trastornos, y orientar las intervenciones remediales.

En otras palabras, la neuropsicología consiste en el estudio de las consecuencias en el comportamiento y en las funciones cognitivas de una disfunción cerebral. Esta disciplina presenta dos intereses principales: un interés científico, a través de su contribución a la comprensión de la organización anatomo-funcional de las funciones cognitivas y de los comportamientos, y un interés clínico, a través de su contribución a la identificación de las repercusiones de una disfunción cerebral en el comportamiento y en el funcionamiento cognitivo, mediante la evaluación neuropsicológica.

En consecuencia, la Neuropsicología es una nueva rama del conocimiento científico y de la praxis clínica que surgió de la Neurología clásica y que se ha desarrollado con el aporte de las Neurociencias y de la Psicología contemporáneas. Su objetivo esencial es estudiar las relaciones existentes entre la actividad cerebral y las funciones psicológicas superiores (gnosias, praxias, lenguaje, memoria, etc.).

Al abordar las funciones corticales superiores humanas, una de sus principales fuentes de conocimiento proviene del estudio minucioso de la desorganización de esas funciones complejas cuando el cerebro es afectado por lesiones orgánicas de distinta etiología (traumatismos encéfalo-craneanos, accidentes cerebro vasculares, etc.).

De lo antedicho se desprende que la Neuropsicología es un método interdisciplinario por excelencia, al estudiar tanto la organización cerebral, como la estructura psicológica de las funciones mentales humanas y, en consecuencia, la aplicación de cualquier Batería de Tests Neuropsicológicos (Psicometría), es, en los centros más adelantados del mundo, el complemento indispensable de la indagación del cerebro por métodos tales como la Tomografía Axial Computarizada, Electroencefalografía, Potenciales Evocados, Resonancia Magnética Nuclear, y otros.

¿Por qué se hace indispensable la aplicación de Tests Neuropsicológicos en pacientes con lesiones neurológicas de diversa etiopatogenia?

Pues por el hecho de que si los métodos citados en primer término van a permitir al especialista Neurólogo o Psiquiatra la evaluación adecuada de los cambios patológicos cerebrales, tanto desde el punto de vista anatómico como funcional, con los Tests Neuropsicológicos es posible precisar clínicamente tanto la naturaleza cualitativa del síndrome neuropsicológico producido por la lesión cerebral, como sus características cuantitativas, a saber: leve, moderado o grave, todo lo cual resulta imprescindible para, a posteriori, implementar la rehabilitación correspondiente.

De tal modo que la correlación entre la semiología clínica, el diagnóstico por neuroimagen y el diagnóstico neuropsicológico permite un estudio minucioso del paciente y un diagnóstico diferencial que repercutirá en su beneficio en la implementación de un proyecto terapéutico que tienda a mejorar su estado y su calidad de vida. De lo antedicho se desprende el impacto teórico-práctico que la Neuropsicología Clínica ha producido en los países que llevan la vanguardia en el tema (principalmente EE.UU, Francia, Alemania.)

Introducción a los Tests Neuropsicológicos

Los Tests Neuropsicológicos se apoyan en una metodología que algunos autores llaman "dinámica-estructural" haciendo énfasis en su naturaleza cualitativa. La característica esencial de este método consiste en el estudio de la interrelación de los factores constitutivos del proceso mental sometido a indagación; es decir, en el análisis minucioso de los eslabones que conforman su estructura interna. Daremos un ejemplo para explicitar lo antedicho. Tomemos por caso la realización de cualquier movimiento manual: diversos investigadores han destacado que su realización implica la participación concatenada de una serie de áreas corticales que aportan distintos factores o eslabones cuyo resultado final posibilita el ejercicio adecuado de la función y que, por lo menos, incluye a los siguientes:

· El factor cinestésico, que brinda la información necesaria respecto de la posición de la mano para la realización del movimiento y que es tarea de las áreas secundarias del córtex parietal, que constituyen en conjunto con las zonas motoras de la corteza cerebral, una verdadera unidad funcional senso-motora.
· El factor cinético, que posibilita la sucesión de las inervaciones y denervaciones necesarias para la integridad del movimiento y que es responsabilidad de las zonas premotoras.
· El factor espacial, que aporta el componente cognitivo necesario para la discriminación de las coordenadas espaciales en las cuales transcurre el movimiento y cuya realización corre a cargo de las regiones parietales inferiores.
· El factor planificador, que permite subordinar todas las acciones y operaciones motrices a la intención y al objetivo originario del movimiento y que es función de los sectores prefrontales del cerebro.

La lesión de algunas de las áreas corticales mencionadas impide su aporte funcional y provoca, en consecuencia, la perturbación global del movimiento; pero ésta será distinta de acuerdo al factor psicofisiológico faltante, lo que provocará un síndrome apráxico diferente. Precisamente, el enfoque "dinámico-estructural" de las técnicas neuropsicológicas brinda una información más precisa del síndrome referido, en la medida en que permite establecer cuál de los factores necesarios para la realización del movimiento se encuentra alterado. Dicho en otros términos: permite evaluar cuál de los distintos factores que conforman el sistema cerebral funcional, que posibilita el movimiento manual, es el disociado o faltante, lo que favorece una mayor precisión diagnóstica.

Una segunda característica de los Tests Neuropsicológicos la encontramos en el hecho de que se abocan al análisis de la estructura psicológica interna del síndrome presentado por el paciente. Este abordaje metodológico (denominado por H.L. Teunber "doble disociación de la función" y por A.R. Luria "análisis sindrómico") consiste, en primer lugar, en la individualización del defecto fundamental que padece el paciente y, en segundo lugar, en analizar la incidencia de tal defecto en la perturbación secundaria de otros procesos psicológicos haciendo para ello un análisis comparativo del conjunto del síndrome observado. Así, por ejemplo, diversas investigaciones neuropsicológicas han señalado que en pacientes que presentan lesiones en la región de confluencia parieto-temporo-occipital del hemisferio izquierdo (dominante) se encuentra alterado el análisis de la información espacial y que la falta de este factor psicológico primario no sólo altera el movimiento y la percepción visuo-espacial sino que también es la causa de la perturbación secundaria de otros procesos psicológicos, a saber: de los cálculos aritméticos (acalculia espacial) y de la comprensión de estructuras lógico-gramaticales que expresan tanto relaciones espaciales (frases en las que intervienen preposiciones de lugar o adverbios de lugar) como temporales (antes, después, etc.) cuadro clínico denominado por H.Head como "afasia semántica". Tal como ha sido destacado por diversos investigadores, esta metodología permite una mejor comprensión de la organización interna de los procesos mentales ya que, como se desprende del ejemplo anterior, que se disocien cuatro funciones psicológicas por la ausencia de un único factor cognitivo, implica que éste forma parte de los sistemas cerebrales funcionales que conforman la base anátomo-fisiológica de todas ellas. De tal modo que el análisis sindrómico no es solamente una forma de registro de síntomas sino que, mediante el análisis comparativo de todos los síntomas presentados y el descubrimiento en ellos de factores disociados comunes, posibilita una mayor confiabilidad de los resultados obtenidos.

Dicho en otros términos: tal enfoque permite jerarquizar los factores alterados dentro de la multiplicidad sintomática que presenta el paciente.

La tercera característica de los Tests Neuropsicológicos se refiere al hecho de que nos brindan una información precisa para organizar la estrategia de rehabilitación de las funciones cerebrales superiores alteradas del paciente. En efecto, las características del análisis cualitativo implica, como habíamos mencionado antes, la posibilidad de diferenciar los factores psicológicos disociados, y que provocan los síntomas, de aquellos que se encuentran conservados. Precisamente esta cualidad de la metodología neuropsicológica ofrece una información concreta para establecer las bases de la posterior estrategia rehabilitadora, en el sentido de que el examinador tiene la posibilidad de organizar la compensación relativa de la función alterada (en la medida en que es más o menos factible) utilizando como apoyo los componentes preservados y estimulando, por la vía de un reaprendizaje específico, la gestación de nuevos sistemas cerebrales funcionales compensatorios.

Por lo antedicho, existe consenso entre todos los investigadores que se dedican al tema con respecto de la necesidad de contar con un diagnóstico neuropsicológico lo más preciso posible que permita estimular la recuperación espontánea de la función perturbada en la medida en que se produce en mayor o en menor grado y que, al mismo tiempo, posibilite orientar la rehabilitación neuropsicológica destacando los principales factores psicológicos alterados sobre los cuales resulta necesario poner un énfasis especial en la terapéutica.

Y es en este sentido que la investigación neuropsicológica destaca la dirección esencial que ha de tener la planificación terapéutica a implementar.

La cuarta, y última, característica de los Tests Neuropsicológicos consiste en que se encuentran organizados en tres etapas fundamentales: la primera de ellas consiste en una anamnesis (subjetiva y objetiva) lo más precisa posible que nos ofrezca datos primarios y orientativos con respecto a las alteraciones del paciente; la segunda etapa conforma la investigación selectiva de los procesos psicológicos que posibilita la identificación de sus defectos; la tercera etapa de la indagación consiste en la composición del diagnóstico neuropsicológico mediante el análisis comparativo de los resultados obtenidos. Las características señaladas nos permiten comprender mejor el por qué la indagación neuropsicológica lleva a un proceso diagnóstico más detallado y preciso que, como mencionamos anteriormente, resulta fundamental para establecer las bases de la rehabilitación neuropsicológica del paciente.

Por lo antedicho, los Tests Neuropsicológicos son una herramienta clínica muy apta y precisa para la detección de los siguientes síndromes:

1. Síndromes afásicos. 2. Síndromes agnósicos. 3. Síndromes apráxicos. 4. Síndromes amnésicos. 5. Síndromes disatencionales. 6. Síndromes agráficos. 7. Síndromes aléxicos. 8. Síndromes acalcúlicos. 9. Síndromes prefrontales o disejecutivos. 10. Síndromes demenciales.

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